LOCURA. Se subió a un auto pensando que era un remise y se tuvo que tirar en marcha

Locales 10 de agosto de 2018 Por
Un preocupante episodio se dio en la madrugada de ayer cuando un auto, haciéndose pasar por un remisse, levantó a una mujer en la Terminal de Omnibus local que debió tirarse del vehículo en movimiento ya que el conductor, iba otra mujer, le decía que iba a poner música y pasarla bien.
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Un preocupante episodio se dio en la madrugada de ayer cuando un auto, haciéndose pasar por un remisse, levantó a una mujer en la Terminal de Omnibus local que debió tirarse del vehículo en movimiento ya que el conductor, iba otra mujer, le decía que iba a poner música y pasarla bien.

Marcela Osio, llegó de Buenos Aires cerca de las 2 am y pidió un remisse, a quienes después agradeció ya que le fueron a buscar. La vecina terminó padeciendo un infierno tras confundir el remisse con un auto que aún no pudo ser identificado. 

"Quería contarles lo que me pasó anoche para que no le pase a otra persona", dijo en primera instancia y pasó a relatar lo sucedido: "Ayer estuve todo el día en Buenos Aires, voy a ver a médicos, pasé un día agotador porque era un caos por las manifestaciones". 

Asimismo, indicó que "llegué tipo dos y pico de la mañana, salgo de la terminal, pido un remís. Cuando lo estoy esperando llega un auto blanco nuevo, abre la ventanilla y me dice remis, subí; yo le digo pero tenés pasajera (había una chica adelante) 'no importa' me dice 'las llevo a las dos, van para el mismo lado'. Me subí, dió la vuelta de la manzana como para agarrar para el lado que yo vivo, me preguntó de dónde venía, la chica simpática y en una esquina dobla como para el lado de la calle Castelli y yo le digo 'adónde vas, pará, no es mi casa' y me contestó 'no te asustés yo más tarde te llevo a tu casa ahora pongo música y la vamos a pasar lindo los tres". 

Relató que ahí la invadió el miedo: "Empecé a gritarle 'vos no sos remisero, para que me bajo' y me decía que no y aceleraba. Ahí abrí la puerta para para tirarme y saque las piernas para afuera, 'pará' le decía la chica, 'no quiere estar con nosotros, pará, bajala, bajala' y yo le gritaba 'ya estoy marcando a la policía' y adónde mermo la marcha me largué y salí con desesperación hacia la calle Villegas llamando a la remiseria que había llamado", contó ya más tranquila por lo que le tocó vivir.

"Quiero agradecerle a la remiseria Oro, muy amables", y aconsejó: "Tengan cuidado, del susto no miré la patente y que auto era, pero las dos caras me quedaron grabadas, lo único que me acuerdo que el auto era blanco nuevo y de cola corta", cerró.

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