Caso “Serrucho”: El municipio deslinda responsabilidades y exige una investigación para aclarar su muerte

Locales 28 de agosto de 2018 Por
En virtud de la muerte de Serrucho, el perro de Bomberos Voluntarios de Trenque Lauquen, en la que se ha involucrado al área de Zoonosis, el municipio emitió esta mañana un comunicado.
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En virtud de la versiones confusas e infundadas alrededor de la lamentable muerte de Serrucho, el perro de Bomberos Voluntarios de Trenque Lauquen, en la que por desconocimiento o mala intención pretende involucrarse al área de Zoonosis, el municipio de Trenque Lauquen repudia el hecho, deslinda responsabilidades, exige una investigación que permita determinar de manera fehaciente las causas del deceso e identificar al autor y ratifica la necesidad de cumplir con la ordenanza vigente (4694/17) sobre Tenencia Responsable de Mascotas, instando a la comunidad a colaborar en ello.

También, habiendo tomado conocimiento de la existencia de una denuncia policial, pone a disposición de la Justicia los antecedentes que puedan aportar a la resolución de la causa.

Asimismo, y antes de relatar los hechos previos -tal como sucedieron y hasta donde el Municipio tiene conocimiento- a la aparición de Serrucho muerto, y en relación con los alcances de la ordenanza mencionada, vale remarcar que el mismo vivía en el cuartel de Bomberos y estaba a su cuidado, no tenía identificación, ni collar ni estaba castrado.

Entre otras cosas, la ordenanza de Tenencia Responsable 4694/17 establece en sus artículos 31 y 32 que los animales suelen causar accidentes en la vía pública y por eso no deben estar sueltos.

LOS HECHOS

1. El pasado martes( 21) por la mañana, el Centro de Zoonosis recibió del Colegio Nacional una denuncia por la permanencia de un perro lastimado dentro de un aula, como consecuencia de una supuesta pelea con otro perro de raza peligrosa.

2. Personal de Zoonosis se dirigió hasta las instalaciones del Colegio para buscar al perro y en el traslado hasta el Centro (de Zoonosis) recibió otra llamada sobre la presencia de una perra en celo suelta en la vía pública para ir a recoger. Al abrir la puerta del móvil para subir a la perra en celo, el perro labrador, que no estaba atado, se bajó del vehículo y se alejó.

3. Dos días después, el jueves (23) por la tarde, un Bombero Voluntario se acercó hasta el Centro de Zoonosis para preguntar por un perro labrador que había sido levantado el martes en el Colegio Nacional. Y se le explicó que el perro no estaba en Zoonosis; es más, se le dijo que en ese momento no había ningún perro en el Centro. También se le expresó que el perro que reclamaba nunca había llegado porque se había escapado antes.

4. Zoonosis tiene un libro foliado donde se registran todos los ingresos y egresos de animales. Allí puede comprobarse que jamás entró al Centro.

5. En ningún momento, hasta la consulta mencionada de un integrante del cuerpo, se tuvo conocimiento de que el perro fuera de Bomberos Voluntarios, cuestión de que eventualmente hubiera podido ser regresado al cuartel.

6. Personal del Colegio Nacional se acercó el pasado viernes (24) por la mañana al Centro de Zoonosis para agradecer por haber respondido en forma inmediata al llamado que oportunamente realizaran.

La responsabilidad de los perros en la vía pública, se reitera, es de los dueños. Tanto las hembras como machos tienen que estar castrados y no deben andar sueltos en la calle, pero además tienen que estar debidamente identificados para que en caso de extravío puedan ser devueltos.

Las protectoras tienen designados días de castración: los miércoles, UPA, y los jueves, Unidos por las Mascotas. Las mismas pudieron constatar que el perro no estaba en el Centro de Zoonosis.

El Municipio también quiere saber qué pasó con Serrucho. Y que se determinen, sin lugar a dudas, las causas de su muerte y, de ser factible, quién fue el responsable de matarlo.

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