Donó los órganos de su hijo, buscó a los receptores y ya encontró a uno: "Soy yo... el que recibió el riñón de tu hijo"

Nacionales 25 de octubre de 2018 Por
Hace tres semanas, cuando su hijo Bruno de 18 años murió, Daniel Jensen decidió donar sus órganos, que salvaron cuatro vidas.
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"Si estás agradecido/a a este ángel que te regaló parte de sí para que pudieras seguir viviendo, quiero que sepas que sólo queremos darte un abrazo", escribió en su cuenta de Facebook, sentado en su casa de General San Martín, en La Pampa.

El duelo por la muerte de su hijo Bruno, de 18 años -el 5 de octubre después de una operación de cerebro por una malformación arteriovenosa que apareció en noviembre del año pasado y se complicó gravemente- todavía lo azotaba como si cada día fuera eterno. Pero sentía que en algún rincón del país existían cuatro personas que vivían gracias a la donación de los órganos de Bruno. Y necesitaba abrazarlas.

En el peor momento de la enfermedad de su hijo, cuando había que tomar la decisión de hacer otra intervención muy riesgosa y que podía dejar graves secuelas, Daniel y su esposa Laura recordaron una conversación pasajera que habían tenido con Bruno.

"Acá en el pueblo hay un chiquito en silla de ruedas que no puede hacer nada, está atado a un pequeño hilo de conciencia", cuenta Daniel. "Yo dije: 'Si a mí me pasara algo así, que me desconecten'". Bruno contestó: "A mí también".

Y con dolor los padres decidieron no hacer esa segunda operación que podía dejar graves secuelas. También decidieron donar sus órganos: "Es lo que él quería", dicen.
 
Su publicación, que se viralizó, conmovió a Esteban Lubochiner, que el 6 de octubre -un día después de la muerte de Bruno- había sido trasplantado. Esteban tenía sentimientos encontrados sobre quién habría sido la persona que con su muerte salvó su vida: "Tenía miedo de su historia, su personalidad, si era buena o mala persona", reveló.

El dato de que el joven era de La Pampa lo desconcertó pero la curiosidad fue más fuerte. "Así que llamé sólo para saber que no era yo y no dejarme dudas", escribió en su perfil de Facebook donde contó toda la historia del encuentro.

"Llamé y me atendió Daniel Jensen. Confirmamos fecha de trasplante y le digo, para no hacerle perder el tiempo en su sufrimiento: 'Sólo dígame, ¿dónde falleció su hijo?'. Y me dice la clínica que figuraba en mi certificado del Incucai. No había dudas", contó.
"Me largué a llorar, no podía parar y le dije: 'Soy yo… soy el receptor del riñón derecho de su hijo'. No podía parar de llorar".

En medio de la emoción y el temor de lastimar a Daniel, Esteban le agradeció "una y mil veces el acto altruista que habían tenido". "Me aclaró que si bien ellos aceptaron la donación, era parte de la ideología de su hijo", explicó. "Nos aseguramos de que era yo y no otro, y arreglamos encontrarnos en Buenos Aires el lunes 22 de octubre".

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