Nacida en Trenque Lauquen, la joven de 26 años hace valer su derecho a esculpir y moldear a su antojo la realidad de su vida

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Letras “transfeministas” y críticas sociales: quién es Eslabrava, la rapera trans que interpela desafiante al mundo que la rodea.
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Nacida en Trenque Lauquen, la joven de 26 años hace valer su derecho a esculpir y moldear a su antojo la realidad de su vida. Sus letras, definidas como “transfeministas”, lidian con temáticas acordes a la época: sexo y amor, diversidad, respeto y, sobre todo, resistencia. En una entrevista con Infobae, cuenta cómo usa el rap como arma de protesta y sus versos como análisis sociológicos.

Extravagante y decisiva. Dos palabras con las que se siente identificada Atomi, más conocida por su nombre artístico Eslabrava, una rapera trans que con su música intenta dar un mensaje de respeto y diversidad y así oponer resistencia a los prejuicios y romper con las barreras impuestas por la sociedad.
Nació en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires hace 26 años. Su infancia transcurrió en una familia constituida por mujeres: su madre Alejandra y sus hermanas Guillermina y Ali. Y aunque su documento nacional de identidad diga que su nombre es Bautista, ella siempre supo que el género masculino no la representaba. “Fue una verdad construida en el tiempo, la verdad es que fui barriendo de a poco barreras impuestas por la sociedad, me despojé de toda las cosas y empecé a construir mi propia verdad”, describió a Infobae Eslabrava.
Durante su adolescencia trabajó como coreógrafa de danzas urbanas y a los 18 años se mudó a Buenos Aires para asistir a la universidad y estudiar Comunicación. Influenciada por la artista de reggae y hip hop Belén Natalí, percibió sus habilidades como rapera y comenzó a componer.

Nació en Trenque Lauquen y tiene 26 años, fue hace dos que decidió despojarse de todo y ser quien es hoy: Eslabrava
En el 2016 la rapera fue invitada a un viaje en Brasil y luego de cinco meses-y que su entorno la apodara Atomi- automáticamente se sintió a gusto y asumió su nueva identidad: “Me empecé a vestir distinto, asumí mi femineidad desde otro lugar y me gusta ser quien soy porque Atomi es el resultado de cinco meses de viajar, de conocer, de ser yo misma, no del nombre que me impusieron en mi nacimiento y estoy feliz que es lo más importante”.
Fue así que en San Pablo comenzó la transformación que llevó a que hoy sea una de las pocas raperas transgénero. “Siempre fui muy decidida pero no me soltaba ya que siempre existe ese miedo de decir ‘bueno esto es lo que soy’. Aparte estaba lejos de mi casa. A partir de ahí me propuse a vivir como yo quiero: más allá de si soy hombre o mujer, me interesa que la persona me vea como soy yo. Lo que las personas digan o piensen de mí habla más de ellos que de mí”, confesó la rapera.
 
Con un estilo determinado e influencia asiática, Atomi se encuentra viviendo de lo que le gusta
En Brasil Eslabrava aprendió mucho de lo que sabe acerca de la industria musical. “Viví tres años allí y fue una experiencia maravillosa. Trabajé en una discográfica un año, aprendí mucho de producción musical… fue como una escuela para mí. Luego de un tiempo nos separamos, ya que querían un contrato de exclusividad y para mí era algo muy confuso, ya que por un lado tenía una oportunidad espectacular pero sabía que había algo más para mí”, recordó la artista.
Y aunque muchos son amantes de la frase “el tren pasa una sola vez en la vida”, la cantante supo que debía romper también con esa regla: “Pasan millones de trenes y uno tiene que saber a cuál subirse, no hay que romantizar una única oportunidad, así que fue una de las primeras decisiones laborales más importantes que tuve que tomar”.
 
Vivió en San Pablo y en Río de Janeiro, y ambos lugares fueron determinantes en su identidad y en su arte
Luego de tres meses en Río de Janeiro surfeando con amigos, la artista decidió volver a Argentina en diciembre del 2017 para desplegar toda su experiencia y meterse de lleno en el mundo del rap argentino.
Su vuelta a Buenos Aires fue intermitente, ya que la artista vivió por un tiempo con su hermana en Córdoba Capital, y ahora viene esporádicamente a Buenos Aires, donde se hospeda con amigas. “Tengo muy buenas amigas, creo que las relaciones son muy importantes. Lo que hace a uno millonario no es el dinero sino el amor“, enfatizó la cantante.

Lo cierto es que el 2018 es un año muy importante para Eslabrava. “En febrero vine a Capital a producir unos temas con un amigo y grabar un video. Estuve tocando en Córdoba, en el interior del país. Y fue en la Marcha del Orgullo en noviembre que de a poco me hice más conocida y hoy puedo decir que por fin puedo empezar a vivir de lo que me apasiona”.
 
La rapera se encuentra viviendo en Buenos Aires con sus amigas mientras espera comenzar su gira por el interior en otros festivales
En cuanto a la diferencia cultural con Brasil, la artista reconoció que Argentina está muy adelantado en relación a derechos humanos y en cuestión de género. “Si uno mira rankings, dentro los mejores países se encuentra Argentina. La verdad es que estamos muy bien a nivel legislativo, pero todavía queda por trabajar un montón de cuestiones sociales. Hay mucho laburo mental todavía”, dijo la cantante.
El mundo del rap
“Yo soy artista, escribo y tengo una vía de catarsis. En mis letras la gente se puede distraer pero también hago una crítica social todo el tiempo. Lo que tengo para aportar a la sociedad es un poco de felicidad en un mundo donde todo se viene abajo y que se distraigan también un poco de todo”, enfatizó Eslabrava.
El rap es un estilo de música de baile nacido en 1980 en los barrios negros e hispanos de Nueva York. Sus largos textos cantados casi de manera monologada y sus letras radicales sobre temas como la violencia, la lucha contra el sistema establecido, el sexo, el machismo o el trabajo fueron mutando y hoy es uno de los ritmos más significativos. “Es uno de los cuatro pilares del pop en donde por medio de la rima base se van haciendo rimas con contenido de protesta”, afirmó Eslabrava. 
 
Usa el rap como protesta y sus versos como  análisis sociológicos.
Ella combina en sus letras, definidas como “transfeministas”, sexo y amor, diversidad, respeto y sobre todo resistencia. Usa el rap como protesta y sus versos como análisis sociológicos. Se mete con el reggaeton, se mete con el reggae y reconstruye nichos musicales de tradición sexista y misógina.
“La música siempre fue dominada por hombres, así que es muy importante que de a poco empecemos a ver más y más artistas que puedan cantar un reggaeton sin tener que rebajarse a las letras que ponen a la mujer en un lugar inferior”, comentó.
La Marcha del Orgullo 
En noviembre se realizó en Buenos Aires y en muchas partes del país la Marcha del Orgullo LGBTIQ. “Ese día fue hermoso, celebramos, nos abrazamos entre todos. Fue impresionante porque fue una verdadera celebración. Para esa ocasión elegí una canción de amor porque la gente necesita estar feliz. Me gusta ver a todos festejar y bailar”, recordó.
 
Eslabrava fue invitada a cantar en el escenario durante la Marcha del Orgullo en noviembre del 2018 (May Aliaga)
En cuanto a sus planes para el futuro, la rapera tiene la agenda completa: “En dos semanas me voy a San Luis a un desfile del Orgullo, voy a cantar en Córdoba. Este sábado me voy a Pilar a la primer Marcha del Orgullo que hacen, lo que me sorprende muchísimo, y también tengo planes para el año que viene viajar a Europa y seguir viviendo”.
“Las cosas están cambiando en todas partes y eso es genial. Si tuviera que darle un consejo a alguien que quiera adentrarse en el mundo del rap le diría que con perseverancia y sinceridad se puede”, concluyó.

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