Impulsan en Argentina el cultivo del Kiri, el árbol que frena el cambio climático

Nacionales 15 de febrero de 2019 Por
En el país ya comenzaron algunas experiencias y una de las zonas pioneras es San Luis. En este marco se buscará difundir la propuesta en San Rafael y profesionales puntanos llegarán para exponer este proyecto en dicho departamento.
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En los últimos meses se ha hablado muchísimo del Kiri, un árbol procedente de Asia que tiene muchísimos beneficios para la zona de secano y que es conocido como el capaz de frenar el “cambio climático”.

En el país ya comenzaron algunas experiencias y una de las zonas pioneras es San Luis. En este marco se buscará difundir la propuesta en San Rafael y profesionales puntanos llegarán para exponer este proyecto en dicho departamento.

Este martes pasado en la sede del INTA (Maza 210) se disertó en una capacitación abierta sobre “cultivo del kiri”, el jefe del Área Forestal del Gobierno de la Provincia de San Luis, Pablo Pensotti, quien además es el titular del programa que plantea la producción de más de 100 mil ejemplares de kiri en la provincia puntana.

“La planta es propicia para la producción de madera, beneficia además con sus flores a los productores de miel y sus hojas ricas en proteínas, al caer de la planta fertilizan con sus nutrientes los suelos áridos y sus raíces previenen la erosión”, explica el funcionario.

EL KIRI

Es una de las revoluciones en materia de cuidado medioambiental en el mundo. Es que este árbol originario de China -llamado Paulownia- es capaz de crecer en suelos infértiles y absorbe diez veces más dióxido de carbono que cualquier otra planta en el mundo.

En San Luis ya se desarrolla una prueba piloto de este proyecto con las primeras plantaciones de estos árboles (con grandes hojas y llamativas flores de color violeta) que en tan solo 5 años pueden crecer hasta 12 metros y llegar a los 27 en su máximo desarrollo.

 
Los expertos dicen que puede ser la planta capaz de “salvar al mundo” al ser un aliado contra el cambio climático y la desertificación.

Los ejemplares resisten agresiones extremas ya que pueden regenerar sus raíces y vasos de crecimiento rápidamente, incluso en zonas áridas.

En los terrenos poco fértiles, sus hojas (ricas en nitrógeno) aportan nutrientes a la tierra y sus raíces previenen la erosión. Al absorber 10 veces más dióxido de carbono emite grandes cantidades de oxígeno.

También es usada para recuperar suelos contaminados, y también en producción ganadera (silvo-pastoril) y fomentar la producción para crear industrias madereras.

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