El "sinceramiento" sigue su rumbo, ahora le tocó a los cigarrillos

Locales 05 de mayo de 2016 Por
En medio de aumentos de combustibles, servicios públicos e impuestos ahora le llegó el turno a los cigarrillos y con ello medidas que no suman a la pérdida del poder adquisitivo.
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En este semestre lleno de aumentos o "sinceramientos" como le gusta llamarlos al presidente de la Nación, Mauricio Macri, esta vez le tocó a los cigarrillos, pero no precisamente a los paquetes de tabaco sino a los consumidores que deben pagar un 40 por ciento más. Muchos se encuentran ofuscados por esta nueva medida que, como siempre, impacta directamente el bolsillo de los asalariados y ni hablar de los consumidores directos. Otros piensan, ingenuamente, que es una buena medida porque mientras que los cigarrilos estén más caros menos gente los comprará, y esa es una realidad sobre uno de los vicios más dañinos para la salud.

No obstante y partiendo de la base que el tabaco debería ser caro, la cuestión tiene otras aristas. Según se pudo saber, lo que aumentó no fueron los insumos, los gastos de producción o el valor agregado del producto sino que se incrementaron los impuestos internos para las empresas tabacaleras de parte del gobierno que intentaría financiar la quita o reducción de otros (mineras, sector agropecuario, importadores, etc).

Aumentos. Aumentos que suman preocupación día a día. Los vecinos no quieren ni pensar en las facturas de luz o gas, andar en auto o en el caso de los fumadores, comprar un paquete de cigarrillos. Se trata de tiempos difíciles donde cada uno intenta que el golpe del ajuste le impacte lo menos posible, pero a veces es muy difícil y más con el fantasma del desempleo golpeando fuerte.

De ahí que el "sinceramiento" no es tal, porque tapar un clavo con otro no es una solución loable si se quieren hacer las cosas para que respondan en armonía y trazando un equilibrio que devuelva el bienestar social. 

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